Timos en el mundo del colchón

colchón, en grandes superficies a veces no es posible, y puede ser que hayas encontrado uno o dos modelos que parecen bastante cómodos. Todo bien hasta ahora. El vendedor se te acerca y te dice que esos modelos están rebajados en un 70% por tiempo limitado (esto también pasa en tiendas online), y en vez de costar 1200 € si te lo llevas hoy solo son 360 €. ¡Qué suerte!
La publicidad del colchón dice que tiene un montón de materiales que suenan bien y ha sido fabricado con la última tecnología para el descanso. No se entiende cómo en otras tiendas venden colchones a 900 € o 1500 € existiendo estas gangas, ¿no? Te lo llevas a casa, o te lo envían si lo has comprado por internet (¡o envían enrollado! pero este es tema para otro día) y tras las primeras noches todo parece bonito. Te has llevado un colchón cómodo muy barato, qué más se puede pedir.

Trucos para que no te la peguen vendedores de colchones sin escrúpulos

Más para mal que para bien, los vendedores de colchones tienen una reputación que se acerca a la de los vendedores de coches de segunda mano. No todos los vendedores de colchones entran en este estereotipo, pero sin duda hay algunos. Me esfuerzo a diario en ser lo más claro posible con mis clientes. Por desgracia, otros representantes de esta industria no son tan escrupulosos.