Tipos de almohadas según su composición y precio

Hay muchos tipos de almohadas diferentes en una gran variedad de precios distintos. Una almohada puede ser tan importante como el colchón a la hora de dormir bien. Si tienes un colchón buenísimo con una mala almohada, seguramente no vas a dormir bien del todo.

Tipos de almohadas

Aquí hay un resumen de los tipos de almohadas que puedes esperar encontrar por ahí con las ventajas y desventajas de cada una.

Almohadas de fibra

Este es uno de los tipos de almohadas “básico” sin materiales de alta calidad. Es simplemente relleno de fibra de poliéster. Pueden estar rellenas de diferente cantidad y la calidad de la fibra puede variar. La calidad más baja serían las que se ven en las almohadas baratas de las grandes superficies, hasta modelos mucho más decentes como la almohada Contak o la almohada A3 de la marca Decusso por unos 20 euros. Hay otras que tratando de imitar a las de plumas, les ponen fibras más cortas para hacer las almohadas más moldeables.

Ventajas: son baratas y transpirables.

Desventajas: no son muy duraderas, y la mayoría no ofrecen un buen apoyo. Si duermes de lado es posible que la tengas que doblar o usar dos para conseguir un bueno apoyo para tu cuello.

Almohadas de plumas y plumón

Voy a combinar en una categoría estos dos tipos de almohadas porque las dos suelen estar compuestas por plumas de pato y ganso. Las de plumas tienden a ser más blandas y las de plumón más contundentes y con mejor apoyo. Algunas combinan las características de ambas. Éstas suelen ser un poco más caras que las almohadas rellenas de fibra, pero también duran más tiempo. Las almohadas de plumón antiguas presentaban el problema de que tarde o temprano perdían plumas por los lados o algún agujero. La mayoría de almohadas de plumón no tienen este problema. Suelen utilizar una capa doble y las plumas están en la capa interior, recubiertas por una superficie gruesa de otro material. El modelo Plumón A1 de Decusso es una de las mejores almohadas de este tipo.

Ventajas: normalmente son blanditas, moldeables y bastante duraderas.

Desventajas: algunas personas puede que tengan alergias. Hay que mullirlas para que se luzcan “hinchadas”, y con las almohadas baratas de plumas puede que notes la parte dura de las plumas en la cara. Las que evitan esto normalmente son mas caras.

Tipos de almohadas

Almohadas viscoelásticas

Las almohadas viscoelásticas son muy populares y normalmente ofrecen bastante calidad, sino te importa pagar un poco más por ellas. Algunas son redondeadas, otras tienen la forma típica de las almohadas. Algunas tienen incluso viscoelástica “rallada” dentro, para que se sientan como una almohada tradicional. En algunas ocasiones, la viscoelástica está mezclada con gel para ayudarle a mantener una temperatura más neutra (pero no te lo tomes al pie de la letra, el efecto es bastante leve). Recomiendo la almohada viscoelástica Inspira Expira y la almohada Wind, ambas de la marca Dicon.

Ventajas: hay bastante variedad en el nivel de firmeza pero normalmente ofrecen un buen apoyo y descanso.

Desventajas: son más caras, no son muy moldeables, y suelen calentarse un poco más que otros tipos de almohadas. Si sudas mucho, puede que cojan un poquito de olor por un par de días.

Almohadas de látex

Las almohadas de látex son unas de mis preferidas y en casa llevamos varios años utilizando almohadas de látex. Por supuesto, lo que vale para mi no tiene por qué valer para ti. Las almohadas de látex están fabricadas por un tipo de goma procesada para que sea cómoda y nos de apoyo. Pueden estar hechas para ser más blandas o más firmes y en general duran mucho tiempo, pero tienden a “rebotar” un poco y algunos necesitan acostumbrarse al principio. Si te interesa una de este tipo, la almohada Padua de Dicon gusta mucho a mis clientes.

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Ventajas: pueden ser blandas o firmes, duran mucho tiempo y son hipoalergénicas. Tienden a mantener una temperatura neutra mucho mejor que las de viscoelástica.

Desventajas: el precio (suelen ser almohadas más caras). El efecto “rebote” no le convence a algunas personas.

Almohadas con núcleo perforado de gel

Las almohadas con núcleo perforado de gel son de las más avanzadas del mercado. Están compuestas por una capa interior de microfibra con tratamiento antiácaros, mientras que la capa exterior suele ser de tejido stretch con fibra de leche. Mantienen una temperatura neutra durante toda la noche de una manera excepcional. Aportan un buen confort y ayudan a mantener la espalda recta cuando te tumbas de lado. Precisamente están pensadas para solucionar problemas cervicales y favorecen la circulación sanguínea. La almohada Cool Fresh de Dicon y el modelo Sea Foam son buenos ejemplos de estos tipos de almohadas.

Ventajas: termoestables y antiácaros. La mejor opción si tienes problemas de cuello o espalda.

Inconvenientes: su precio es un poco elevado en comparación con otras almohadas. La almohada Sea Foam sale por 83,95 euros (un 10% menos si utilizas el siguiente cupón en Lencant: 69EQAWYZ).

Cómo elegir los tipos de almohadas adecuados

Sin tener el cuenta de qué tipo son, vas a ver almohadas blandas, almohadas duras, almohadas altas y almohadas de muy bajo perfil. ¿Cuál es la mejor para ti? Aunque lo mejor sería probar la almohada en tu propio colchón para comprobar la posición del cuello, esto no es siempre posible. De modo que aquí va una breve guía sobre cuál es la mejor almohada para diferentes tipos de persona.

En general, las personas que duermen de lado necesitan almohadas gruesas y firmes.

Tipos de almohadas

Tipos de almohadas según la postura al dormir

Las personas que duermen de lado tienen un espacio más grande entre su cabeza y el colchón, el cual hay que ocupar para mantener su cuello en una posición correcta. Si tienes un colchón firme todavía más. Si tienes un colchón muy blando que hace que tu hombro se hunda en el, puede que te funcione bien una almohada de bajo perfil.

Los que duermen boca arriba suelen preferir almohadas finas y un poco más blandas. Almohadas que se ajusten al contorno del cuello suelen ser la mejor opción para las personas que duermen boca arriba porque rellenan la curva cervical que se forma entre el cuello y el colchón.

Las personas que duermen boca abajo a veces ni siquiera necesitan almohada. Cuando lo hacen, suele ser una almohada muy fina y suave. Si alguien que duerme boca abajo tiene una almohada demasiado gruesa o dura, puede que el cuello se resienta al estar presionado hacia atrás en un ángulo peligroso.

Espero que esta guía te ayude a elegir la mejor almohada para ti. Compártelo con tu familia y amigos si te ha gustado. ¿Cuál son tus tipos de almohada favoritos?

 

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